miércoles 2 de septiembre de 2009

desas cosas mamfleisonas e inútiles que a veces leo

t. segovia habla de los actos de habla simbólicos y no simbólicos. hace una distinción para explicar el caso específico de owen que se pone la máscara de simbad. "yo, simbad", dice el poeta, y esto supone una especie de autosimbolización en la figura legendaria de simbad.
dice, pues, hablando del tipo de saber que representan los actos de habla simbólicos y los no simbólicos:

Sperber propone que el tipo de interpretación al que nos orienta el acto ilocutivo simbólico (el no lo llama así) no se refiere al saber sino a un saber sobre el saber. Podemos decir que todos los actos ilocutivos no simbólicos, incluso interrogativos desiderativos, imperativos o perlocutivos tienen un trasfondo constativo, porque todos tienen en el trasfondo un sistema del saber, que Sperber llama la enciclopedia o sus categorías. La interpretación entonces supone una confrontación o bien con la experiencia inmediata, pero con vistas a integrarla en la enciclopedia, o bien con el saber ya adquirido para asignar al enunciado un sentido con la enciclopedia, o bien finalmente con sus categorías para asignarle un sentido puramente analítico y tautológico.

Pero el acto ilocutivo simbolizador no es constativo. (…) Su interpretación no busca en qué sentido hay un “estado de cosas” o en qué sentido hay verdad en el enunciado, sino más bien en qué sentido hay sentido. Esa busca es en cierto modo inclausurable. Asignar un sentido al sentido sería hacer de él una nueva entrada en la enciclopedia, producir saber y no sentido del saber. El símbolo habría pasado a ser signo, cosa que por supuesto sucede históricamente con frecuencia. Desde el punto de vista del saber, el sentido simbólico es no saber y su interpretación es siempre “en todos los sentidos”, lo cual quiere decir que su interpretación es también simbólica y no enciclopédica.


ay ay ay...
bueno, seguiré buscando "porahi porahi" la iluminación.
las piezas siempre se acomodan después.
es decir, la intuición no sirve, porque las revelaciones llegan demasiado tarde. ahora sólo puedo decir que era tan obvio tan obvio, y yo tan ciega tan ciega. siempre me niego a las evidencias, ni hablar.

lunes 31 de agosto de 2009

cursi, utópico, pero en la película (y supongo que en en libro también) no deja de ser significativo y climático, catártico

I’m not frightened. I’m not frightened of anything. The more I suffer, the more I love. Danger will only increase my love, will sharpen it, will give it spice. I will be the only angel you need. You will leave life even more beautiful than you entered it. Heaven will take you back and look at you and say: “Only one thing can make a soul complete and that thing is love.”

domingo 30 de agosto de 2009


ese cabello

sábado 29 de agosto de 2009

alguien evita leer mi blog para no decepcionarse más. lo entiendo. jo

jueves 27 de agosto de 2009

Recomposición, con mala memoria, de un meopa de AB

Hoy
hace 28 años
que nací pedigüeña de amor
antojadísima
de que al menos tú,
muerte,
jamás me abandones



Hubiera ido a buscarlo a la biblio, pero ando lejos. No, hoy no es mi cumple, sólo que he estado recordando mucho el poema, al cabroncísimo y chingón Villa, esos años en que leía mucho a Abigael, a mis viejos compañeros que casi no traté, a mi amiga la Karla de quien hace meses no sé nada... en fin

domingo 23 de agosto de 2009

durero era otro obsesionado con el autoretrato, con el self-fashioning tan renacentista, pero también tan actual. su obsesión es similar a esto de ahora, esto de crearse un look, una imagen, o una protesis cibernética (o quirúrgica, o cosmética) a la medida no tanto de lo que eres sino de lo que quisieras ser, hecha ya de palabras ya de imágenes, ya de gustos declarados, ya de colores, de ropa.
y hay que ver cómo tanto antes como ahora el sujeto distaba de ser unitario. es un mito creer que el renacimiento pensaba en la unidad del sujeto, en esto de ser-de-una-sola-pieza. mera retórica, porque en los discursos del autoretrato se percibía un dibujarse a través de las máscaras, de distintos ropajes y actitudes dependiendo de la ocasión y de la intención, de lo que necesitabas legitimar al dibujarte de tal o cual manera.

a veces durero daba a su imagen un significado de rectitud moral, como en esa pintura de arriba en que trae el cardo en las manos, el símbolo del sufrimiento de cristo; o ambiguo, entre terrenal y recto, como en este siguiente, donde de modo casi soberbio posa a la manera de un pantocrator, altivo, mirando de frente, en ropa invernal, nordica, y más aristócrata que la que trae en el de arriba. en el último, su imagen es esmerada, elegante, muy a la manera italiana. así como él, muchos pintores y escritores practicaron el narcicismo, el autoretrato, la autoimagen pero del modo más proteico, siendo muchos y uno. lo que sí es innegable, es el comienzo de la idea del individuo, de la exploración de las perspectivas, de ver o intentar ver el mundo a través de la experiencia única de una sola persona.